Qué sorpresa tan agradable, leer a Risto.

Sé que acaba de publicar otro libro, Diccionario de las cosas que no supe explicarte, pero yo voy con retraso y he leído El sentimiento negativo

el sentimiento negativo

No le había “catado” como escritor y me he encontrado un texto lleno de deliciosa poesía.

Si Risto se entera de que califico su texto como “delicioso” igual me come cual ogro, pero es lo que me ha parecido.

Y para muestra un botón, o más bien varios, para que os entren ganas también a vosotros de “hacerlo”.

Sobre los abrazos

“Me fascinan los abrazos bien dados. Creo que resultan aún más memorables que cualquier palabra, gesto o relación. La única forma física conocida que tiene el ser humano de parar el tiempo”.

Sobre el amor

“Se puede querer a cobro revertido, que es el amor de los especuladores. Para éstos, lo más importante es retorno a la emoción, por cada ilusión comprometida esperan un rédito directamente proporcional al sentimiento inicial que compense tanto esfuerzo. Nada que objetar, salvo que siempre irán por detrás de lo que realmente le podría llegar a pasar. Eso, y que el déficit es y será siempre para el que se les intente acercar”

Sobre el desamor

“Tu último desahucio emocional y su posterior embargo te han vuelto a dejar con lo puesto. (…) Nadie por aquí, nadie por allá. El mercado no ha hecho más que ir a la baja desde que tú lo abandonaras. Qué pereza. Qué decepción, Que no, que te quedas en casa, No piensas volver a contar tu vida a nadie”

Sobre el silencio

“Echo de menos un silencio. Un silencio de esos que callan y hacen callar. Un silencio de verdad, de los que dejan sordo. Un silencio de verdad, de los que dejan sordo. Un silencio lleno de cosas que decidan, por un momento, no hacer ruido.”

Sobre las pretensiones actuales

“…doparse de expectativas. La expectativa de encontrar pareja ideal en solo una hora y media de película, la de dar con el trabajo de tu vida cada jueves en tu quiosco, la de alcanzar tu destino por veinte euros ida y vuelta, la de aprender inglés sin ningún esfuerzo, la de hacer feliz a tu familia en treinta y seis cómodos plazos, la de dejar de fumar sin apenas quererlo, la de lucir un tipito como ése por 29.90”.

Fascinante, ¿verdad?

Lo que menos me ha gustado: el decálogo sobre la publicidad no viene mucho a cuento, es un poco pegote. Algún “sentimiento negativo” tenía que provocarme. No iba a ser todo happy flower…

Contra la ocurrencia, qué (re)ocurrente (n)

(Esto lo entenderás si lees el libro)

Señora:

Se te ve más tierno bajo tus palabras que bajo tus gafas.

Risto:

Las palabras son para comerte mejor.

Gracias Ale Simón por habérmelo recomendado.

Es un libro irreverente, malicioso a ratos, pero sobre todo con detalles de un gran corazón camuflado que busca un poco de luz, aun sabiendo que no la hay.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Share This