Este fin de semana he asistido al EBE 2012 (la gran cita de la web social de habla hispana). Me traigo sensaciones variadas porque ha sido muy irregular:

  • Conferencias muy buenas y otras muy regulares.
  • Salas (como la amarilla) en la que todo funcionaba bien, otra (la azul) en la que no se oía nada y otra (la verde) en la que corrías el riesgo de sufrir una lipotimia o asfixiarte por la cantidad de gente que había y el poco espacio disponible…

Pero no os quiero hablar de eso, sino de los temas que se trataron, o de uno concreto que fue el que más me llamó la atención: la métrica.

Una de las conferencias que hablaron de eso la dio Alfredo Romeo (@aromeo) y se llamaba “El yo cuantificado”.

Alfredo opina que el cambio que suponen las nuevas tecnologías va más allá de lo que supuso la revolución industrial, para él, es más bien como cuando el ser humano dejó de ser nómada.

Según él:

Todo se puede medir… ¡hasta el amor! Otra cosa es que sepamos interpretarlo.

Nos dio algunos ejemplos de datos relacionados con la salud que ahora se pueden medir:

  • Chupetes que miden y graban de forma permanente la temperatura del bebé.
  • Medidores de glucosa.
  • Fitbit, que monitoriza tu salud y tu forma física sincronizando los datos de forma inalámbrica.
  • Medidores de la calidad del sueño.
  • Una pulsera que se llama Rationaliser que mide el estado emocional de las personas y al parecer la podrían usar los brokers para no tomar decisiones en momentos en los que están alterados.
  • Un analizador de lunares (Myskincheck): se hace una foto del lunar, se envía y nos informan del nivel de riesgo de que el lunar sea “malo”.
  • Proteus: ingieres un chip metido en una pastilla y monitoriza los cambios químicos de tu organismo…

Pero este tema de las métricas no solo afecta al tema sanitario, cada vez tenemos más datos de todo tipo:

  • Económicos (ya veis para lo que nos han servido)
  • Sociales (idem)
  • Alimenticios (re-idem)
  • De tráfico (con estos al menos hemos reducido la mortalidad en carretera)
  • De nuestra actividad online…

Según dice Alfredo Romeo, el 50% por ciento de una buena solución es un buen diagnóstico, es decir que será mejor o peor en función del análisis que hagamos de los datos.

Para él: “Los sistemas de información van a ser (en la mayoría de los casos), mejores decisores que las personas.”

Y, aunque hasta ahora, los sistemas de información han supuesto la democratización en cuanto a:

  • La creación de contenido
  • El marketing
  • La publicidad
  • El acceso a la información…

En la actualidad, y en un futuro próximo, la magnitud de los datos puede llegar a abrumarnos (al menos a los “pequeños”).

Por lo que parece que volveremos a tener otro escalón de desventaja frente a los “grandes”: la capacidad de análisis, proceso y toma de decisiones a partir de millones de datos. Esos datos que tienen los operadores de telecomunicaciones, Google, Facebook, Hacienda, etc.

¿Y lo que nos ha contado Eduard Punset de que está científicamente demostrado que primero tomamos la decisión y luego buscamos razones que la justifiquen?

¿Estamos ante un nuevo paradigma que no discute si la tierra es plana o redonda sino si da mejores resultados tomar decisiones a través de los datos o de las emociones?

Yo no tengo una respuesta ¿tú por cuál te inclinas?

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