Últimamente le dedico mucho tiempo a investigar y reflexionar sobre cómo escuchamos y cómo leemos, es decir, a la parte supuestamente más pasiva de la comunicación.

Parece que lo importante es “emitir”, pero la escucha o la lectura, no solo suponen un 50% de cualquier acto de comunicación sino que nos transforman y, además, el conocimiento que nos dejan será la base sobre la que emitiremos o recibiremos información la próxima vez.

Cuando ahora deslizas tus ojos sobre la pantalla es como si fuéramos de la mano por un camino en el que yo (en esta ocasión) te muestro un paisaje, el que yo veo, y con esa información, tú interpretas y re-creas tu paisaje.

“La palabra del otro pone en marcha un complejo proceso interpretativo en el que la recibe”. Rafael Echevarría. Actos de lenguaje. Volumen I. La escucha.

Según se avanza en el proceso de lectura, el receptor imagina los posibles sentidos del texto, los que quiso transmitir el emisor y muchos otros, ya que la interpretación se hace tanto desde el pasado del lector:

  • Compara la información con sus propios conocimientos y experiencias.
  • Su forma de pensar y sus prejuicios juegan un papel importante.
  • También las costumbres de la comunidad en la que ha nacido y ha vivido…

Pero también se interpreta desde el presente:

  • El ambiente del lugar en el que lee.
  • El tiempo del que dispone.
  • La búsqueda de sentidos nuevos.
  • Si la forma le seduce o no…

Y desde el futuro:

  • Las expectativas que tenga con la lectura.
  • Lo que cree que le aportará para su futuro.
  • Anticipa las posibles consecuencias de aplicar o asimilar lo que lee…

Como ves, es un proceso mucho más complejo de lo que uno cree.

¿Qué significa para ti leer?

Aunque se diga que cada vez leemos menos, varios estudios demuestran que leemos tres veces más que hace pocos años.

Pero ¿cómo leemos?

Muchas veces en diagonal y, además, antes de terminar de leer, ¡nos permitimos opinar y compartir!

En otro post hablaremos de cómo sacar el máximo partido a lo que uno lee, pero en este os quiero proponer un juego que espero nos ayude a “ver” lo que quiero decir sobre la complejidad de la lectura.

Os propongo que, en los comentarios, cada uno escriba lo que interpreta de la siguiente frase:

“Estoy solo y no hay nadie en el espejo” de Borges.

Escribe tu comentario antes de leer los de los demás, así resulta más espontáneo.

La semana que viene analizaremos las distintas interpretaciones que hagáis y os daré la mía.

¡A jugar! (El que quiera, claro… :))

 

Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers:

Share This