Ser rara es imprescindible

Ser rara es imprescindible

Nos pasamos media vida intentando encajar en los grupos que se nos presentan desde pequeños: la familia, el colegio, la panda, la gente del trabajo… Te araña cuando te dejan al margen, cuando no te alaban, y sigues las modas que te indican qué ver, qué vestir, qué comer, a quién amar.

Pretendemos, al mismo tiempo, mantener la propia identidad y autonomía, como si fuera posible estar dentro y fuera a la vez.

Llevamos la impronta del sistema tatuada a fuego en los pensamientos y para saber qué es la identidad, o más bien, para distinguir aquello que nos hace vibrar, es necesario, o lo ha sido para mí, irse a la mierda[i], con todas las letras. No vale con irse un poquito, intentar nadar y guardar la ropa solo retrasa el proceso.

Hablo de no ajustar la propia vida a criterios ajenos, de romper con la opinión de otros, incluso con la propia, y situarse en el plano en el que sucede lo importante.

Aunque lo parezca, no es fácil irse a la mierda. Yo, para llegar, trato de agarrarme a tres frases, que son anclajes hechos de palabras:

No me interesa

Se puede aplicar a muchas cosas; a una información, discusión, quedada, a un grupo, o una actividad; una persona, un trabajo, un libro… ¿Me interesa o no me interesa?

Para mí la duda es un no.

Lo bueno de esta frase es que en ella no hay desprecio, ni juicio, hay solo un elegir aquello con lo que gozas, lo que tiene sentido para ti, lo que te estimula o te nutre.

El resto no es mejor o peor porque no lo elijas, simplemente se lo dejas a otros. Afortunadamente existen los colores.

¿Me mueve?

Hay ¡tanto! a nuestro alrededor, es tal la hipertrofia de situaciones e informaciones, que no vale únicamente con descartar lo que no me interesa, necesito un filtro adicional, elegir aquello que de verdad me ilustra, me confronta; de lo contrario siempre habrá un exceso de input, que no es más que ruido que impide procesar las ideas/relaciones sustanciales.

Soy rara

Lo aviso desde el primer momento, o más bien lo manifiesto. Es realmente útil para poner los límites a los demás.

Hay una caterva de personas intentando atraerte hacia sus colores (todos lo hacemos en algún momento de la vida), convencidas de ser las mejores o buscando llenar sus bolsillos, y hacen (hacemos) proselitismo, demagogia, publicidad… ¡Basta! Me declaro rara.

Es sencillo.

En cuanto la gente es consciente de lo rarísima que eres, te dejan vivir en paz. Es increíble lo bien que funciona.

Mi siguiente paso (de muchos) es buscar una frase para el respeto

Hay veces que la agresividad de otros hace que se me hinche la vena del cuello y responda con un rugido.

Sus rarezas chocan con mis valores.

Es un tema espinoso en el que son importantes los acuerdos, de momento los ODSs son lo más cercano que tenemos.

Es necesario buscar las zonas comunes de las múltiples rarezas.

Uf.

[i] Sé que últimamente estoy insistente con la palabrita; mis disculpas.

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