conectadas inseguridad en la comunicación

Reunión/almuerzo del grupo CONECTADAS el día que se publicó Hipolina Quitamiedos

La inseguridad, el miedo al juicio, a no quedar bien… son sensaciones que hemos padecido la inmensa mayoría de las personas, hasta a los profesionales que más seguridad muestran hoy en día les ha sucedido en algún momento.

Aquí te traigo 4 ejemplos muy interesantes.

Participo en un grupo de mujeres profesionales llamado Conectadas; cada dos o tres meses nos reunimos a comer e intercambiar conocimiento, ideas y buena conversación.

En la última, decidimos hacernos preguntas que nos ayudaran a “ayudar” a otr@s y yo les planteé los siguiente:

¿Cuál es el mayor obstáculo que has superado (o estás superando) en tu comunicación y cómo lo has logrado?

Aquí te dejo sus respuestas, verás como tod@s nos parecemos mucho más de lo que creemos:

Joanna Ferrero

Emprendedora, Speaker, Conectora y Escritora. Creadora de  www.experienciar.es

Al hablar en público, al no sentirme segura ni suficiente, no creía tener nada interesante que contar, por tanto, quería que no se me viese.

Hasta que empecé a valorar lo que podía aportar, a sentirme segura y, por tanto, a ser capaz de comunicar para aportar.

Stefania Dalle Pezze

Aceleradora de negocios digitales y consultora de productividad. www.stefaniadp.com

Cuando trabajaba en empresa solíamos hacer reuniones semanales en las que a menudo tenía que hablar en público de temas técnicos (finanzas y mercados) además delante de personas del management, por lo que sentía mucha presión y todo el mundo listo para juzgarme.

Lo pasaba realmente mal.

Intervenciones de tan solo pocos minutos me parecían eternas: sudaba frío, temblaba y hablaba sin aliento pues se me formaba un nudo en la garganta de lo nerviosa que estaba.

Hoy he llegado ante audiencias de cientos de personas y -aunque por supuesto siempre impone y da respeto comunicar ante audiencias grandes o pequeñas- esta sensación de incomodidad dura tan solo pocos segundos y luego empiezo a fluir y además transmito energía, disfruto con ello y conecto con la audiencia mucho más.

Tres cosas han sido clave en este proceso de cambio:

– Hacer un trabajo interior profundo de crecimiento para aumentar la confianza y romper aquellas creencias que me impedían fluir cuando hablaba en público

– Enfrentarme a los miedos y practicar, practicar y practicar hablar en público en diferentes contextos (imparto ponencias, formaciones, hago muchos videos en directo y diferidos en redes sociales y todo ello da cada vez más confianza)

– Buscar el ambiente y los argumentos de los que me apetece hablar. La incomodidad muchas veces viene porque hablamos de cosas con las que no estamos conectados y por ello nos sentimos muy inseguros. Todo ello desaparece en el momento en que además de hablar, estás conectado con ello, lo conoces bien y lo disfrutas.

Susana Morin

Diseñadora profesional especialista en branding para negocios digitales  www.lovevisualmarketing.com

Tuve que hacer una presentación en otro idioma.

Sentía que había perdido la seguridad por no hacerlo en español, tener como recurso la espontaneidad de soltar algún comentario para romper el hielo y, sobre todo, me importaba mucho qué opinión tendría el cliente y mis “jefes” sobre mí.

La presentación era frente al cliente, dueño de una empresa americana muy potente y presente en casi todo el mundo, y ante el dueño y los directivos de la empresa para la que yo trabajaba.

Lo difícil fue que tuve que hacerlo en inglés y me podía olvidar algunas palabras si los nervios me traicionaban. No es nada fácil expresarte en otro idioma y además, utilizando algunas palabras técnicas.

Lo que me ayudó y fue decisivo, fue hacerme un guion de la presentación y ensayar frente al espejo. Lo repetí varias veces. Me observaba, corregía lo que no me gustaba, hasta que me fui acordando de palabras o imágenes que me ayudaran en ciertos momentos clave, y poder hacer la presentación fluida.

El resultado fue muy bueno y todo salió bien, pero yo lo pasé fatal por dentro. :O

Mª Carmen Sáez

Farmacéutica, experta en gestión de oficina de farmacia y fundadora de www.impulsatufarmacia.com

El miedo al juicio.

Desde luego que es importante la opinión que tienen aquellos para los que hablo. Porque hablo para ellos, no para mí.

Pero el miedo a ser enjuiciada por la manera en la que me muevo, en la que hablo, o lo que cuento, ha supuesto en muchas ocasiones un freno para aceptar determinados proyectos.

Hace ya un tiempo entendí que no voy a conectar con todo el mundo y eso me da mucha tranquilidad.

Si soy yo misma, si preparo las ponencias, si pienso en crear transformaciones y me focalizo en los resultados que puedo lograr, todo fluye.

Aún me queda mucho por aprender y sigo trabajando en superarme cada día.

Ana Nieto

Ayuda a profesionales a escribir y promocionar un Bestseller. www.triunfacontulibro.com

La acción marca la diferencia.

Llevo más de 20 años dando charlas, clases y conferencias. Y hasta hace poco no he sido consciente de lo importante que es conseguir que tu audiencia interactúe, participe, cargue las pilas y se llene de energía.

Por mucho que a tu audiencia le interese lo que estás contando, llega un momento que desconectan. Antes se decía que cada 1.30h había que hacer algún tipo de pausa para no “aburrir a las ovejas”. Lo peor que puede ocurrirle a un conferenciante es ver gente bostezando entre el público. Es “demoledor”.

Hacer esas pausas, para mí era suficiente… eso pensaba. Y es verdad que cuando haces una pausa, la audiencia vuelve con más energía para escucharte. Pero no es suficiente.

Así que estoy ahora en proceso de aprender y practicar un tipo de charla “con brio”. Buscar que las personas están en modo “escucha activa” para mí es muy importante. Así que intento que haya mucha más interactividad, que trabajen, participen y que además hagan piña entre ellos.

Mi objetivo ahora es que no solo recuerden ese par de cosas que son las que al final se quedan de una conferencia, sino que no olviden algo que va más allá de contenido y es una “experiencia”. Y esto ¡no es fácil!

Como vemos, en la mayoría de los casos la principal barrera de la comunicación es la inseguridad, el miedo al juicio o a un resultado pobre.

Esto mismo es lo que me he encontrado en la mayoría de los profesionales a los que ayudo a desarrollar su potencial de comunicación y para solucionarlo, creé en su día el método Adiós Miedo Escénico que ya ha ayudado a más de 400 profesionales a ganar seguridad y confianza al hablar en público.

Además, aquí tienes el resumen de los…

Consejos que nos han dado estas profesionales para vencer los miedos:

  1. Valorar lo que puedes aportar
  2. Romper las creencias limitantes
  3. Practicar en diferentes contextos
  4. Conectar con el contenido que vas a exponer
  5. Ensayar frente al espejo
  6. No intentar gustar a todos
  7. Prepararse a conciencia
  8. Enfocarse en la transformación del público
  9. Conseguir que la audiencia interactúe
  10. Intentar que la energía del público se mantenga alta

Gracias a estas magníficas profesionales por compartir con nosotros sus experiencias, historias y trucos.

¡Ahora solo te queda aplicarlo!

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Share This