A veces ninguneamos la muerte. A base de taparla y de silenciarla le restamos importancia, cuando se trata del final de esta historia que nos ha tocado vivir. Y, como todos los finales, es crucial en la historia, la define, le pone el broche.

Y siendo así de importante, ignoramos la enfermedad y la muerte, no hablamos de ellas, tal vez pensando que así les damos esquinazo. De hecho, un diez por ciento de las personas se creen inmortales. (No es broma)

Según un estudio que hicieron en Newcastle (Australia), solo una de cada quinientas personas deja dicho cómo desean ser tratados si las cosas se ponen feas y, el problema es que cuando llega ese momento, en muchas ocasiones la persona ya no puede hablar o le falla el entendimiento.

Es una conversación que es necesario tener con nuestros afectos, con los que estarán ahí para decidir, pues se produce un 70% más de estrés cuando se muere en Cuidados Intensivos y es un lugar en el que se muere con cada vez más frecuencia (en Miami 3 de cada 5 personas fallecen en la UCI).

Algunas preguntas que pueden facilitar la conversación:

¿Qué quieres que las personas cercanas soliciten a los médicos si tienes una enfermedad grave? ¿Qué se haga TODO lo posible o más bien que te dejen morir en paz?

¿Querrías saberlo si te queda poco tiempo de vida?

¿Te planteas la posibilidad de una muerte asistida? ¿Y la sedación?

¿Deseas recibir la extremaunción?

¿Preferirías quedarte en casa o ir al hospital en caso de no tener cura?

¿Deseas donar los órganos?

¿Qué quieres que hagan con tu cuerpo?

¿Tienes un seguro de deceso?

¿Quieres un funeral religioso, laico, una fiesta, flores, música?

¿Has pensado en alguna última voluntad?

Mi tía Flor, por ejemplo, pidió que nadie recogiera sus cenizas tras la cremación, y así se hizo.

Mi madre no quiere que le apliquen la eutanasia bajo ningún concepto y tampoco quiere un panegírico. Detestaría que alguien leyera palabras sensibleras en su funeral. ¡Nada de retórica!, solo la religiosa.

Yo antes quería que me incineraran y plantaran un árbol sobre las cenizas, pero ahora prefiero que entreguen mi cuerpo para la investigación.

Igual te ayuda a reflexionar sobre el tema esta charla TED del Doctor Peter Saul que ha acompañado en su muerte a centenares de personas.

 

Y mientras llega ese momento, esperemos que falten muchos años, recuerda que lo importante no son los días de tu vida sino la vida de tus días.

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