Formas «peculiares» de ahorrar energía

Formas «peculiares» de ahorrar energía

Nos piden que este invierno ahorremos combustible y energía por la guerra. Tal vez lo podamos hacer también por conciencia y por cuidar nuestro espacio vital compartido.

1. Para pensar o ver algo en la pantalla, sirve una velita

Parece una tontería, pero esta práctica me ha traído una aversión a la luz excesiva y el cuerpo me pide apagar todo lo posible, por lo que tiene un efecto dominó.

2. Para leer, con un frontal es suficiente

Algo parecido al de la foto.

Son muy baratos y los hay que se recargan con cable USB por lo que no hay que utilizar pilas. Es la mínima expresión de iluminación y es buenísimo para los ojos: luz directa y clara.

Yo, cuando estoy sola es lo único que utilizo para andar por casa. Es un poco freeky, pero cuando te acostumbras es lo más cómodo, deja de ser necesario encender y apagar luces.

3. Conducir lo menos posible y a noventa

O entre noventa y cien, que es la velocidad de menor consumo en carretera sin que interfiera excesivamente con el tráfico, pues es la velocidad a la que van los camiones.

Y siempre que se pueda, ir a pie, en transporte público, en bicicleta, en patinete…

4. Llevar pasajeros de Blablacar

O de donde sea, pero llenar el coche. Es una práctica económica y ecológica el no utilizar el vehículo para una sola persona.

Es muy fácil y seguro (al menos en Europa) publicar los viajes que se van a hacer para compartir los gastos y dividir el consumo por viajero. He llevado a más de cien personas desde que empecé a hacerlo y no he tenido ni un inconveniente.

Además es positivo para las personas que lo utilizan pues hay muchos trayectos que no están bien cubiertos por el transporte público.

5. Poner placas solares

Si se puede, claro, y hablar con la Comunidad para ahorrar también en los gastos comunes. Hay empresas con las que sin invertir nada, a partir del primer mes se empiezan a producir ahorros muy significativos. (En mi caso 90 euros/mes).

6. Acostumbrarse a pasar frío en invierno

Y calor en verano. Es lo natural y el cuerpo se habitúa. En mi caso, a mi nariz es a la que más le cuesta; a lo demás le pongo capas de abrigo.

El abanico y el ventilador son grandes inventos para el calor. Si antes te mojas con un espray, el fresquito es mayor.

 

  1. Usar doble manta o edredón

Es muy saludable que la habitación en la que duermes esté fresca por lo que se puede mantener la temperatura nocturna bastante más baja.

8. Cerrar los radiadores de parte de la casa

Si los hay, y/o utilizar un pequeño aparato directo cuando el frío es demasiado.

Eso me hace pensar en las mesas camillas con brasero de toda la vida; ¡sabias costumbres!

9. Dejar el grifo siempre en la posición de agua fría

Así cuando lo abres, no salta la caldera desperdiciando un gas que posiblemente no es necesario.

10. Ducharse menos

Suena feo, o tal vez sería más apropiado decir: huele feo, pero no tiene por qué, volvemos a las costumbres de antes, el lavado a modo gato, funciona.

El teletrabajo ayuda mucho en este punto (y en el siguiente).

11. Ponerse más veces la ropa

Eso de utilizar una prenda y echarla a lavar enseguida es innecesario. Con el tipo de vida que lleva la mayoría de la gente, no hace falta, y la ropa interior se puede lavar a mano con muy poco gasto energético.

12. La lucha con el stand-by

Desenchufar aparatos que tienen bombillita cuando están apagados es otra de las cosas que recomiendan, pero yo no lo consigo, me resulta incomodísimo. Estoy pensando intentar quitar, fundir o romper las pinches lucecitas, pero no es fácil ni muy estético…

No sé si estas formas son tan peculiares, parece que se trata de utilizar costumbres anteriores.

Ya (si eso) volveremos a los hábitos de consumo desbordados y excesivos cuando pase la guerra, la crisis económica, la emergencia climática y todas las fuentes de energía sean sostenibles.

(Sí, es ironía).

Si tú tienes más trucos, estaría bien conocerlos.

8 Comentarios

  1. Patricia

    Son muy buenos consejos, gracias

    Responder
    • Natalia Gomez del Pozuelo

      Gracias Patricia 🙂

      Responder
  2. Ana Rioja

    Sabios consejos y fáciles de llevar a cabo.
    La mantita en invierno, cuando estás en el sofá, es una buena costumbre que tenemos en mi familia.
    Un abrazo

    Responder
    • Natalia Gomez del Pozuelo

      Mantita y orinal. Ja ja ja
      Gracias por tu aportación Ana.
      Un abrazo 🙂

      Responder
  3. Bernarda

    Usar dos palanganas 1 para agua con jabón ecológico y otra con agua sola. Friegas tus platos gastando el mínimo de agua y luego la usas en el jardín (siempre que consigas que el jabón sea realmente eco)
    Me encanta tu blog!
    Bernarda

    Responder
    • Natalia Gomez del Pozuelo

      ¡Gracias Bernarda! 🙂
      Voy a intentar ponerlo en práctica.

      Responder
  4. Jose Manuel Varela

    Dando en el clavo…!!!. Y no olvidar las buenas costumbres que tenían nuestros ancestros…!!!

    Responder
    • Natalia Gomez del Pozuelo

      Gracias José Manuel,
      Las costumbres suelen arraigarse porque son conductas eficaces…
      Un fuerte abrazo

      Responder

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