Tres días en Tenerife me han demostrado que la magia existe, es contagiosa y tiene mucho que ver con cosas tangibles y reales.

Iba a participar en un evento de Womenalia en tu ciudad by Vodafone que se realiza en diferentes ciudades para el desarrollo profesional y networking de las participantes.

Me fui tres días antes (intento no viajar a los sitios en modo “ida y vuelta” aunque se trate de un viaje de trabajo) y me instalé en un pequeño estudio entre la montaña y el mar.

He pasado unos días de escritura, paseos y baños en una piscina de mar en la que sentía la bravura del océano, pero estando protegida.

piscina de mar en canarias

Detrás, las montañas altas, abruptas, fuertes.

Me han llamado la atención los canarios, ya que, en cada intercambio, hay de verdad un intercambio. Te miran a los ojos, te hablan, te regalan su tiempo para un ratito de charla… El camarero, el del kiosko, la de la tienda, el de la farmacia, el paisano y todos los que encontré después en Santa Cruz, como Gloria.

Cuando llegaron las compañeras de Madrid, con la prisa pegada al cuerpo, en un momento dado, una de ellas dijo en broma: “lo traerán a ritmo canario”. Y, pese a que trajeron rápido lo que habíamos pedido, ¡qué delicioso es ese ritmo! Intenso y tranquilo a la vez, como sus miradas almendradas.

¿No será ese el tempo de la vida y en otros sitios nos lo estamos cargando?

Ojalá no les llegue la ola de ESE supuesto progreso; ellos ya tienen sus olas…

olas-en-canarias

¡Qué poco tiempo he estado y cuántas historias he vivido y oído!

El evento se había llenado con perfiles interesantísimos…

El speed mentoring es una modalidad que a mí me encanta porque las cuatro ponentes, en este caso:

  • Almudena de la Fuente Sadornil de Vodafone Empresas (patrocinador del evento)
  • Eva García Ruiz de Intervenia (Instituto Español de Sinergología)
  • Natalia Gómez del Pozuelo, yo misma y…
  • Montse Casasempere Ruiz de Womenalia (organizador del evento)

speed-mentoring-womenalia

En el maravilloso entorno del Iberostar Heritage Gran Mencey

Nos sentamos veinte minutos en cada mesa (4) a charlar con unas diez personas, cada una de su tema:

  • Digitalización de mi empresa:¿por dónde empiezo?
  • Neuroventas: Aplicación de sinergología en la negociación
  • Gestión del miedo: cómo enfrentarte a tus temores
  • Cómo potenciar nuestra Marca Personal off y online

Y vamos rotando.

Es un modelo muy participativo que da pie a abrirse y a conocer las historias de las demás.

Hubo muchas y preciosas.

A mí me llegó profundamente una en concreto que me sucedió a mí.

Era mi tercera mesa, después del descanso para el café en el precioso patio del hotel, fuimos charlando y le llegó el turno a una persona que me había llamado la atención en las presentaciones, porque se dedica, como yo, a escribir. Había pensado: “a ver si tengo oportunidad de hablar con ella”.

Hablábamos de la gestión de miedo y ella comentó algo. No puedo recordar qué dijo porque según hablaba mi mente dejó de prestar atención (lo siento Mara); su forma de hablar y el movimiento de sus manos delicadas, me había transportado a otro sitio…

Terminó de exponer lo que quería compartir y le dije:

— Perdona, Mara, ¿de dónde eres?

— De las Palmas…

— Es que hablas idéntico que la filósofa Mónica Cavalle

Se hizo un silencio en la mesa, ella me mira con una sonrisa y dijo:

— ¡Es mi hermana!

¡”Momentasso! Como dice Montse de Womenalia.

Todas nos quedamos boquiabiertas. Nos reímos. ¡Increíble la impronta familiar!

— Conozco a Mónica y admiro profundamente su trabajo.

Fue un pequeño ejemplo de la magia canaria.

Se dieron muchos más, pero no quiero aburriros, aunque animo a los asistentes a contarlas en los comentarios.

Cuando terminó el evento, nadie salió corriendo.

Habíamos hablado unos con otros, se había producido un intercambio enriquecedor y muchos de los asistentes se despidieron de los ponentes uno por uno, mirándonos a los ojoso, con palabras agudas y cariñosas: “me ha gustado mucho esto que has dicho”, “me ha llamado la atención esto de tu historia”…

Según salimos a comer, no teníamos prisa porque el avión era “más tarde”, comentamos:

el “subidón” que la magia canaria nos había dado a las ponentes y a las organizadoras

el ritmo, la energía, la mirada de interés de esa gente despierta, la belleza del lugar y sus personas…

Gracias a todo eso (tangible y muy real) espero que también se produjera un efecto singular en los asistentes.

Nos despedimos de la isla con una deliciosa comida de papas arrugás, atún, berenjenas, flores, brisa, buen humor del camarero, rica charla…

Cuando despegamos y atravesamos la capa de nubes, apareció imponente el Teide, engreído ahí arriba, como diciéndonos adiós.

nubes-teide-canarias

Con semejantes historias y semejante despedida, ¿cómo no volver?

Y hasta entonces…

¡que la magia canaria nos acompañe muchos días!

P.D.: Un saludo muy especial a todos los canarios que estos días viven el carnaval en medio de la calima y del humo.

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