Antes: «Mi pánico escénico es tal que no me atrevo a hacer presentaciones».
Después: «Superé esa primera vez de exponer con éxito y luego no he podido parar. Me ha abierto muchas puertas…».
Antes: «Me trabo al leer, de los nervios, y me da mucha vergüenza. Eso me ha hecho tener una autoestima muy baja y creo que al final desemboca en un poco de fobia social…»
Después: «Me he sentido fluir, he hablado desde el corazón como nos recomiendas en el curso, y de repente me he empezado a encontrar muy a gusto, mirando a la audiencia. Una persona del Tribunal a la que conocía me ha dicho que he hecho una exposición de 10. Estoy muy muy contenta»
Antes: «Los miedos, las taras y las vergüenzas vienen conmigo«.
Después: «Me ha liberado de muchas cadenas. Definitivamente soy mejor».
Antes: «Ponerme delante del público es una pesadilla. He hecho del miedo una excusa para no hablar en público».
Después: «He perdido el miedo a hablar en público, incluso lo hago en inglés, sin miedo ni vergüenza».
Antes: «Se acerca la fecha de presentar mi proyecto final de grado…».
Después: «Obtuve una de las mejores calificaciones».
Antes: «No me siento nada segura con presentaciones a grupos grandes».
Después: «Mi presentación fue un éxito, dejé los nervios atrás y hablé con mucha naturalidad, desde el corazón».
Antes: «Siempre he tenido grandes dificultades para hablar en público, solo la idea me causa tremendos ataques de ansiedad».
Después: «He aprendido a conocer y gestionar el miedo hasta el punto de que me entusiasme la idea de preparar una presentación».
