A un 80% de las personas les da miedo a hablar en público, o al menos mucho respeto, en muchos casos (34%) llega incluso a convertirse en una fobia: glosofobia (ansiedad para hablar ante los demás) o una fobia social (miedo a una situación social por temor a que resulte embarazosa).

A este temor también se le llama miedo o pánico escénico y varios estudios muestran que las personas pueden llegar a temerlo más que a la muerte.

El National Institute of Mental Health (EEUU) realizó un estudio en 2013 en el que, el miedo a hablar en público, era la primera de las 10 fobias más comunes, por encima incluso del miedo a la muerte, a la oscuridad o a las arañas. 

Parece una exageración, pero es así, y no está directamente relacionado con la inteligencia, ni con la capacidad verbal o el autoconcepto.

1. ¿Cuáles con las causas que producen el miedo a hablar en público?

1.1 La primera causa es biológica

Temer la mirada y el juicio del otro es de lo más natural. En la sabana, el que el león se fijara en ti, te ponía en peligro.

Apartar la mirada es un símbolo de reconocimiento de la superioridad del otro.

Un ejemplo interesante es el del zoo de Rotterdam, en el que les dan a los visitantes, gafas que miran a otro lado para ver a los gorilas y que éstos no se pongan furiosos.

 

gafas para no mirar

1.2 También es una cuestión educativa

“El método de “premio-castigo” se considera un pilar del proceso socializador, pero tiene algunas consecuencias no muy positivas, como la necesidad de alago permanente y el miedo a quedar mal, a no estar nunca a la altura”

Hipolina Quitamiedos

Normalmente, en la educación (con buenas intenciones) se utilizan frases como:

  • En boca cerrada no entran moscas
  • Estás más guapo calladito,
  • Por la boca muere el pez,
  • Quien mucho habla mucho yerra,
  • Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.

Estas y otras recriminaciones por el estilo, hacen que uno sienta temor a hablar ante los demás.

1.3 Y tiene mucho que ver con las experiencias del pasado

Muchas personas desarrollan el miedo escénico a raíz de una situación en la que se les ha puesto en ridículo o se han sentido mal al hablar en clase, o en la familia, o en el trabajo.

“El miedo se aprende tanto si la situación “peligrosa” le pasa a uno al vecino. Cuando en el colegio la maestra puso en ridículo a un compañero, también se generó en los demás el estímulo condicionado”

Hipolina Quitamiedos

1.4 Las comparaciones, el perfeccionismo, la falta de preparación específica…

Estar en permanente competición con los demás o el deseo de ser perfectos (cosa bastante estúpida puesto que es imposible), son grandes productores de miedo, y también el hecho de querer hacerlo como un campeón sin dominar la técnica ni haber practicado lo suficiente.

Es como si uno quisiera jugar al tenis como Nadal después de dos o tres golpes.

Además, juzgamos nuestros resultados con excesiva dureza.

Normalmente los nervios los nota solo el que los siguiente, pero la sensación es tan odiosa que tiñe de gris todo el resto.

2. ¿Cuáles son los síntomas?

Cuando una persona se enfrenta a una situación de estrés, el organismo genera un torrente de hormonas para defenderse o huir, entre otras la adrenalina y el cortisol.

  • El corazón bombea más sangre
  • Los pulmones envían más oxígeno
  • Los vasos sanguíneos se contraen (de ahí el enrojecimiento o la palidez)
  • El estómago “se cierra”
  • Los esfínteres y la vejiga se descontrolan
  • Se inhiben las glándulas salivares (se seca la boca) y lagrimales
  • Las pupilas se dilatan
  • Se produce pérdida de audición

Y ese correlato físico produce una ansiedad intensa, incluso puede llegar a la náusea.

Según un estudio realizado a 200 personas en el marco del método Adiós Miedo Escénico, los síntomas que describen las personas como más habituales son:

síntomas habar en público

Más información acerca de lo que nos sucede al hablar en público

Lo peor es que se produce una especie de disociación de la persona en la que una parte de sí misma están criticando:

“Qué mal”

“Se te ha olvidado esto…”

“Mira la cara de ese…”

Y eso distrae y, como consecuencia, se pierde el hilo además de limitar la claridad mental, que es lo que más se necesita en ese momento.

En los 25 años que llevo dedicada a la comunicación, he visto como personas enrojecían, lloraban, se enfadaban conmigo, se iban de la sala…, pero el síntoma más grave con el que me he encontrado ha sido la pérdida de conciencia, una persona que literalmente se desmayaba; su cerebro decidía huir de verdad.

3. ¿Qué efectos tiene en las personas el miedo a hablar en público?

3.1 Lo mal que lo pasa

A las personas les produce un terrible el malestar.

En muchos casos, cuando una persona tiene que participar en una reunión importante, o hacer una presentación, o decir unas palabras en un evento, o dar una conferencia, muchos días antes ya sufre ansiedad y le cuesta dormir.

Este tipo de situaciones generan mucho sufrimiento.

3.2 Falta de autoestima

Muchas de las personas a las que les sucede piensan: “es que parezco tont@, si no es para tanto”, y se consideran menos que los demás por ese motivo.

De hecho, cuando buscan ayuda, es algo que suelen esconder a las personas de su entorno.

3.3 Evitación de situaciones en las que uno se siente expuesto

Desde evitar hacer una presentación, hasta evitar reuniones, incluso conversaciones sencillas.

Y esto, en muchas ocasiones, con conlleva una…

3.4 Pérdida de oportunidades, tanto profesionales como personales

Con la consiguiente frustración de la persona, puesto que, en el fondo, saben que se trata de un miedo a un “falso un peligro” y que, en la mayoría de los casos, es su propia mente y sus pensamientos los que lo generan.

Pero afortunadamente se puede superar con las técnicas y la ayuda adecuadas.

Incluso la persona que perdía la conciencia ha realizado conferencias ante 200 personas, ha ido a entrevistas en la televisión, etc.

Con las técnicas y la ayuda adecuadas.

4. ¿Qué soluciones existen para el miedo a hablar en público?

4.1 Medicamentos

Los fármacos contra los nervios puede ayudar en determinadas circunstancias, pero deben utilizarse siempre bajo supervisión médica y como parte de una estrategia global para superar el miedo, ya que funcionan como muletas, es decir, como una ayuda temporal mientras se soluciona el problema de base.

El medicamento más adecuado es el Sumial, ya que reduce los síntomas y no afecta la capacidad cerebral ni produce sueño.

4.2 Ayuda psicológica

Cuando el problema deriva en una fobia es conveniente acudir a un terapeuta para tratar la raíz del problema que lo ocasionó.

Existen psicólogos especializados en ello que disponen de terapia presencial y online.

Muchas veces, el miedo escénico oculta heridas más profundas que conviene tratar.

4.3 Técnicas cognitivo-conductuales

Como las utilizadas en el método oline Adiós Miedo Escénico, que trabaja fundamentalmente la “táctica” para que los nervios no tengan efecto en la exposición.

En él se utilizan:

  • Técnicas para reducir el estrés anterior a la presentación, examen, etc.
  • Formas de practicar que ayudan a tener más seguridad
  • Trucos para evitar pensamientos limitantes
  • Técnicas de respiración, visualización, etc.

El 90% de las personas que termina el método “sienten menos nervios o muchos menos nervios” en la siguiente exposición.

4.4 Entrenamiento personal con un experto

En estas sesiones se utilizan las mismas técnicas cognitivo-conductuales pero de forma individual.

Es una forma muy eficaz de tratar el tema, pero tiene un coste más elevado.

4.5 La exposición controlada a lo que produce el miedo

Este tipo de técnicas se utilizan más en fobias como las que produce el miedo a las alturas o a volar.

En el caso del miedo a hablar en público, existen técnicas de realidad virtual que permiten la exposición al miedo de forma controlada y palian sus efectos (incluidas en el Método Adiós Miedo Escénico).

4.6 La práctica

El simple hecho de exponer una y otra vez termina habituando a la persona a hablar en público, el problema es que muchas personas no tienen suficientes ocasiones como para practicar por lo que conviene utilizar alguno de los otros métodos para avanzar más rápido y de forma más indolora.

Existen otras técnicas como la hipnosis, pero no hay suficientes estudios o datos contrastados sobre su eficacia.

En cualquier caso, sin tienes miedo a hablar en público, no te sientas mal por ello, piensa que es como si te hubieras hecho un esguince producido por un traspié y que, simplemente, necesitas cuidado y reforzar el músculo para que no vuelva a suceder.

No es algo grave y se puede superar con las técnicas adecuadas.

Hablar con seguridad y confianza para hablar en público sin nervios

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