estados de animo

De izquierda a derecha: Elena Espinal (Directora de Team power), Laura Ramos ( Coach profesional, de actitudlibre.com), Natalia Gómez del Pozuelo (de nataliagomezdelpozuelo.com) y Carolina Pérez (Equipo colaborador de Natalia)

Este sábado, mi relación con los estados de ánimo ha cambiado gracias a una formación.

Qué gusto da asistir a un taller y analizar la situación bajo otro prisma, porque precisamente:

Formarse es mirar las cosas desde el ángulo de una persona que ha investigado, leído y practicado el tema durante mucho tiempo - Tuitéalo          

Y que, a su vez, se ha formado con muchos otros puntos de vista.

La formación es uno de los vehículos que tiene el conocimiento para viajar.

En este caso, he tenido la suerte de profundizar en un tema interesante como son las competencias de un coach profesional y el desarrollo de las personas a las que ayuda, bajo la luz de la mirada de Elena Espinal, Master Coach.

Competencias y ALGO MÁS que hacen a un COACH PROFESIONAL

Gracias a Esther Rodríguez, organizadora del evento y a  Laura Ramos, coach profesional, de Actitud Libre, que me avisó del mismo.

Hubo muchas cosas que me resultaron interesantes.

(Anoto en cursiva algunas de las que comentó Elena Espinal)

“Es posible cambiar la relación con el error: sin necesidad de justificarse si uno se equivoca”

¿Por qué siempre le damos tantísima importancia a los errores y nos sientan tan mal?

“La mente es cultural, es una conversación en la que vivimos.

La cultura marca el modelo de pensamiento, lo que se puede y lo que no”.

Por lo tanto, el concepto de error es heredado.

“Sí, y también heredamos los estados de ánimo, que tienen relación con cómo vemos el mundo y suelen ser estables y profundos, frente a las emociones que son superficiales y turbulentas.

Es como la música con la que “suele sonar” esa persona: alegre triste, rencorosa, agradecida, víctima, culpable.

No nos damos cuenta de que estamos “en un estado de ánimo”, poseídos por él.

Son biológicos: una cadena de sustancias que recorren el cuerpo, y son “contagiosos”.

Eso mismo dice Hipolina.

“Hay estados de ánimo sociales. Las ciudades tienen un estado de ánimo predominante, también los países, son como el fondo de la corriente marina y están implicados en cómo nos relacionamos con el futuro.

Un especialista manipulador de estados de ánimo es Trump y la posverdad es una gran herramienta para cambiarlos. Si te dejan enojado o resentido, se produce un voto reactivo.

La rabia se alimenta a sí misma: al ser reacciones químicas, se retroalimentan: miedo, culpa, vergüenza, resignación, resentimientos, ambición, potencia.”

¿Y si nos encontramos poseídos por un estado de ánimo de tristeza, culpa, vergüenza…, qué se puede hacer?

“Cambiar el observador; si cambiamos al observador, cambiamos el estado de ánimo.

Vivimos en un miedo de base: confundimos amor con miedo a perder, y aparece el control disfrazado de amor. Te amo si eres como quiero que seas.

Tenemos miedo a tener dinero por si lo perdemos y a no tenerlo.

El miedo hace que uno se comporte reactivamente, es un estado de defensa.

En cambio, el amor expande.

Hay que preguntarse: ¿En qué estado de ánimo vivo? Resignación, tristeza, alegría, amor, confianza…  - Tuitéalo          

Los estados de ánimo determinan la relación con el futuro y desde qué lugar nos relacionamos con el aprendizaje.

 “Difícil” es el adjetivo que ponemos a algo que no sabemos hacer”.

Ya lo dijo Séneca hace miles de años: “Las cosas no nos dan miedo porque son difíciles, son difíciles porque nos dan miedo”.

Es lo mismo que les sucede a las personas cuando hablan ante los demás, se lo ponen más difícil a sí mismas porque desean exponer como Obama o como Bono, o como Steve Jobs habiéndolo hecho dos o tres veces.

“Exacto , es lo que sucede en occidente y afecta la capacidad de aprender. Parece que uno ya lo tiene que saber.  Y “saber” obtura la capacidad de aprender, porque uno YA sabe.

La gente aprende desde la experiencia, no desde la palabra.”  - Tuitéalo          

Con esto nos quedamos, con la necesidad de la práctica para desarrollar cualquier habilidad.

Y antes de practicar, recuerda lo que dice Elena:

  1. Escucha el estado de ánimo en el que estás, por el que estás “tomado”.
  2. Reconócelo. Desde ese estado de ánimo el mundo toma un color.
  3. Trata de distinguir cuál es el camino para salir de ese estado de ánimo, puede ser el ejercicio, la música, la conversación, la lectura…
  4. Busca un observador más grande. Ese observador más grande te va a sacar; y para buscar ese punto de vista (observador) más amplio, pregúntate: ¿qué observador sería adecuado para mirar esto? Un ejemplo: con los nervios que produce hablar ante los demás, en vez de observar la realidad desde el miedo, se puede mirar desde la pasión que se siente por el tema, desde lo que se quiere decir o pensando en el lugar al que le lleva a uno expresarse con libertad.
  5. Desde ahí , aparece la posibilidad. Y la posibilidad es la puerta que abre el resto de la vida.

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