¿Por dónde empezar a construir una buena presentación? 

Antes de empezar es necesario haber seleccionado el tema del que va a tratar la exposición o presentación.

Si decidir un tema resulta un tanto difícil, dejo aquí un enlace a un artículo muy interesante que puede dar muchas alternativas: “Cómo elegir un buen tema”

Además de:

  1. Un buen comienzo.
  2. Un desarrollo ameno
  3. Y un final de impacto.

Es vital hacer experimentar un viaje al interlocutor, a la audiencia.

La persona que ha ido a escucharte, se encuentra en una determinada situación que desea resolver o mejorar, si logras que se traslade a otro punto más favorable que el inicial habrás conseguido que esa persona viaje.

Eso es lo verdaderamente importante: Haz posible que tu audiencia recorra un trayecto transformador de forma positiva.

En el siguiente vídeo desarrollo 8 puntos para encontrar la forma de preparar una presentación y genere el impacto que buscas en tu audiencia:

A continuación, un resumen de los 8 puntos para recordar de forma clara la preparación de una buena presentación:

1. Tómate tu tiempo antes de enfocarla. Las mejores ideas llegan cuando uno les deja espacio

Las buenas ideas no siempre llegan a la primera. Da margen para que tu creatividad emerja.

2. Investiga sobre el tema: Mira en Amazon en la sección de libros para ver cómo lo han enfocado otros autores, vete a las segunda o tercera página de Google en busca de material original

Es una forma de despertar la creatividad: ver cómo otras personas que ya han investigado en la materia, enfocan el tema que has seleccionado.

Te puede servir como fuente inspiradora, atención, no como réplica, pero sí que puedes llegar a crear algo tuyo y enriquecer el contenido e idear un título con el suficiente gancho.

3. Combina trabajo sobre el tema con “vacío” para que en tu mente se produzcan conexiones interesantes que te permitirán darle a la presentación un enfoque diferente

Realmente es muy productivo: trabajo + vacío.

En ese vacío es conveniente que no interfiera música, televisión, mensajes de teléfono…

La mente requiere de espacio para crear nuevas conexiones. ¡Pruébalo de forma real!

Recuerda: sin interferencias.

4. Haz una lista de todos los elementos que querrías utilizar (datos, historias, imágenes, vídeos…) y escribe cada uno en un Post-it

Esta parte es muy interesante por la expansión de ideas que permite.

Te parecerá al inicio una especie de puzzle, pero te aseguro que las piezas se van acoplando

Cuida esta parte disfrutando de la información que hayas recabado y de todo aquello que se te ocurra y te apetezca desarrollar.

5. Agruparlos por temas

Unos elementos tienen sintonía con otros. Es el momento de agruparlos por temas.

Estos temas te darán algo muy decisivo: el esqueleto de tu presentación.

6.¿Cómo puedes convertir eso en un esqueleto, en un viaje para tus interlocutores desde problema a su éxito?

Te vas acercando a la clave de una presentación de calidad: el esquema, porque éste es el esqueleto que la sostiene.

7. Escribe el esquema con los elementos que quieras incluir en cada apartado.

Huye del típico esquema: Quiénes somos – A dónde vamos – Qué bien lo hacemos.

Si quieres que tu esquema aporte un verdadero valor, llévate a tu audiencia de viaje… ¡pero sin que se muevan de su asiento!

Incluye los elementos que de verdad hacen que el interlocutor sienta que está realizando un trayecto

La mayor parte de las presentaciones se traducen en 3 etapas. Quiero mostrarte una cuarta etapa:

  1. Inicio
  2. Desarrollo
  3. Final
  4. Memoria o impacto producido

Tú desarrollas las tres primeras y siembras la cuarta. De tí depende que el último paso se dé para así completar una perfecta presentación.

¿Y cómo hacer posible que una presentación culmine con un resultado memorable?

Las personas cuando acuden a un evento, tipo conferencia, presentación, realmente esperan situarse en un lugar más favorable que en la que se encontraban al inicio de la charla.

Tienen sus objetivos: resolver aquello que les incomoda o inquieta.

Te he hablado de 4 etapas, no pierdas vista el número 3 ya que es el número de pasos ideal para que el público logre hacer ese trayecto propuesto.

¿Por qué 3?

Porque las personas suelen recordar dos o tres ideas como mucho después de una presentación.

Sobrepasar este número, corre riesgo de no memorizar de forma clara lo expuesto.

Recuerda:

  1. Escribe el esquema con los 3 grandes apartados o pasos
  2. Dentro de cada paso, ordena los elementos.
  3. Enlaza el paso 1 con el 2, y el 2 con el 3 para asimilarlo mejor y generar memoria.

Si eres capaz de trasladarle desde un punto inicial a un punto de llegada, ¡será todo un éxito!

8. Entonces sí, abre el Power Point y comienza a reflejar todo lo que has pensado y preparado.

¡Ahora sí!

Es el momento de abrir tu trabajado Power Point y guiar a tu audiencia de forma didáctica, dinámica y efectiva.

¡Buen viaje para todos!

Si en algún momento crees que puedo ayudarte a llevar a un punto superior tu presentación, estaré encantada de colaborar contigo.

Tienes más información AQUÍ

 

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