Los primeros minutos de una presentación determinan la forma e intensidad de comunicar con la audiencia.

Habrás asistido a conferencias, ponencias y presentaciones varias.

Me gustaría hacerte una pregunta sencilla que muestra la importancia de lo que hoy quiero compartir contigo: ¿Has llegado a desconectar, has perdido el hilo o el interés por la charla en alguna de esas ocasiones?

No hay nada mejor que ponerte en la piel del oyente para entender cómo transmitir y captar la atención de las personas que tienes frente a ti cuando te toca presentar.

Visualízate ante una audiencia que atiende tus primeras palabras; personas que esperan algo de ti: un mensaje, incluso transformador, que les aporte un material para incorporar a sus vidas o a sus profesiones.

Y todo tiene un comienzo.

¿Por qué son tan vitales esos primeros instantes en los que inicias una presentación?

Porque te juegas mucho:

  • La imagen que transmites.
  • La atención del público.
  • Su curiosidad…

Por este motivo es crucial construir un comienzo auténtico y que tenga fuerza.

Disponemos de muchos elementos para hacerlo y así captar la atención de las personas que tengas delante de ti, y facilitar que les llegue el mensaje que te has propuesto transmitir.

¿Cuáles son esos elementos que están a tu alcance?

¿Qué quieres lograr?

Por favor, acompáñame y lo descubrirás en el siguiente vídeo:

“Nunca tendrás una segunda oportunidad de causar una primera buena impresión” (Groucho Marx)

Una cita, tan solo una frase es como he comenzado el vídeo que he preparado para ti, unas pocas palabras que resumen el mensaje que deseo transmitir.

El tiempo es un elemento irrecuperable. No puedes perderlo con un comienzo disperso, dando vueltas y vueltas para que cuando quieras llegar a la idea principal, tu audiencia haya perdido el interés.

¿Hacemos un repaso del vídeo?

¡Vamos con ello!

¿Qué necesitas para que el inicio de tu presentación resulte potente?

  1. Provocar una primera impresión favorable y adecuada
  2. Definir el tono
  3. Captar la atención
  4. Generar curiosidad

Desarrollemos estos cuatro puntos

1. Provocar una primera impresión favorable y adecuada en tu audiencia.

Impresión favorable, significa tener una predisposición positiva a la hora de escucharte.

Impresión adecuada, es decir, acorde al lugar donde vayas a realizar el evento, a la naturaleza de la charla.

¿Con qué podemos crear esa predisposición positiva?

  • Con tu presencia.

Entra erguido al espacio donde se vaya a desarrollar la presentación.

Imagina que con un hilo tirarán desde el extremo superior de tu cabeza hacia arriba, con suavidad, pero con determinación.

Apodérate del espacio, hazlo tuyo. Darás una sensación de firmeza y confianza que directamente se contagiará a tu audiencia.

Si confías en ti, el público también lo hará.

  • Con tu sonrisa.

Cuando estás más nervioso, te muestras más serio. Es un mecanismo automático. Muestra tu sonrisa siempre, practícala si es necesario. Tu audiencia se mostrará más benévola ante algún pequeño fallo (imagina que te pierdes en el discurso, sucede algo que no está en el guion…)

  • Con tu mirada.

Un estado nervioso hace que mires hacia arriba, o hacia abajo…provoca que pierdas todo el potencial de una herramienta que afortunadamente siempre está de tu parte: la mirada.

  • Con tu voz.

La música influye directamente sobre las neuronas, lo mismo pasa con tu voz.

En función de cómo utilices la voz, así impactarás sobre tu audiencia.

Con una voz grave, darás una sensación de autoridad.

Por el contrario, si deseas generar una sensación de cercanía, la puedes uttilizar de forma más aguda.

2. Definir el tono en el que se va a producir la presentación

Con el tono de voz predispones a tu público.

Un ejemplo sencillo, si el comienzo de una conferencia es muy formal y técnico, darás un tono a tu discurso tal cual: técnico, serio

Si arrancas con una broma, la audiencia estará predispuesta a escuchar una conferencia con tono de humor, amena.

O imagina que empiezas tu discurso muy melodiosamente, entonces esperarán de ti que una charla más amorosa, más amable.

De esta forma es como predispones a tu audiencia a una tipología de presentación.

3. Captar la atención de tu audiencia.

¿Cuánto tiempo tenemos para captar la atención? ¿Unos segundos?

Sí, unos segundos.

Por lo tanto, las palabras con las que arranques serán cruciales.

Tienes que aportar algo muy significativo para atrapar esa preciada atención, y para ello puedes recurrir a distintos mecanismos.

Te voy a mencionar 6:

  • Una cita.

Es muy fácil encontrar en internet citas acordes a la temática de tu discurso.

No te quedes con cualquier cita que encuentres, sino con aquella que establezca el tono a la tipología de presentación.

  • Una broma.

Iniciar con una broma puede darle un toque de humor, el cual normalmente es bien acogido por la audiencia.

  • Una tesis original.

Ofrecer a las personas una tesis que nunca se haya planteado, porque si tu audiencia ya ha oído hablar antes de ella desconectan, no atienden porque creen saber ya los datos.

Tienes que estar alimentando la inquietud del oyente permanentemente para evitar la desconexión.

  • Una pregunta retórica.

Este mecanismo ayuda a interactuar con tus oyentes, y realmente es muy efectivo porque llevas a la persona a pensar en si mismo respecto al tema expuesto.

  • Una pequeña historia.

La mayor parte de las charlas TED comienzan con una historia.

Hay numerosos estudios donde se observa que, al arrancar una charla con una historia, las pupilas de los oyentes se dilatan, el cuerpo se inclina ligeramente hacia delante y se crea un pico de atención.

¿Qué es lo que quieren las personas en ese momento? Saber qué va a suceder a continuación en la historia.

No olvidemos seleccionar una historia que tenga relación directa con la naturaleza del tema expuesto.

  • Un vídeo.

Si hablar en público te pone muy nervioso y representa para ti una situación muy tensa, sería muy recomendable arrancar tu presentación con un vídeo, porque cedes el protagonismo a otra cosa, en este caso, lo cedes a imágenes, a personas.

Aprovecha esos instantes para realizar un par de respiraciones que te ayuden a acostumbrarte a las personas que tienes delante.

Te decidas por lo que te decidas, una pregunta retórica, una historia…nunca desveles desde el inicio el desenlace.

Haz ver que la historia tiene un desarrollo e irás descubriéndola

4. Generar la curiosidad.

¿Y cómo ganarte la curiosidad de la audiencia?

  • Trata de provocar ganas de saber más del tema.
  • Si has utilizado una historia, tendrán ganas de saber cómo sigue.
  • Destaca los beneficios de lo que vas a contar para que deseen seguir escuchando.

Ya tienes casi todas las piezas y sigo haciendo hincapié en que el primer minuto es clave para conseguir lo más preciado: la atención a tu presentación.

El comienzo es un momento tan crítico que tienes que prepararlo mucho, a base de ensayar y ensayar.

Las personas que resultan más naturales en una presentación son las que más han ensayado - Tuitéalo          

Repite el inicio de tu presentación tantas veces que la puedas decir sin necesidad de pensar.

Y añade a los ensayos un ingrediente más: ruido.

Cuando estás solo, repitiendo tu discurso, no estás nervioso. Incluyendo ruido en el ejercicio, llegas a representar los nervios que puedes sentir en el momento de arrancar tu presentación.

¡Y llegó el día de la presentación!

Espera un segundo.

Antes de dar ese primer paso que te llevará al momento y lugar donde estás a punto de comunicar con tu audiencia, primero conecta con la emoción que quieres transmitir.

Elige una emoción alguno de los siguientes elementos:

  • Foto
  • Canción
  • Texto
  • Postura
  • Anclaje

Aquello a lo que tú te expongas antes de salir, representará la emoción que transmitas.

Sube el volumen de tu energía, no es lo mismo transmitir a una sola persona, que a un gran auditorio.

Gesticula, pon énfasis y haz que llegue toda tu energía hasta la última fila de la sala.

Sonríe de verdad, como cuando tienes algo muy especial que contar.

Sonríe, mira a los ojos de tu audiencia, y una vez que estén en silencio es cuando ¡ARRANCAS tu presentación con fuerza y pasión!

Otros recursos para desarrollar tus habilidades a la hora de hablar en público:

Si te pone nervioso, independientemente del tamaño de tu público, tengo a tu disposición el método AME Comunicar, para que cualquiera ame comunicar y pueda decir Adiós al Miedo Escénico.

Otro recurso es el taller tu Pitch, tu Historia, para que cuando te presentes, utilices tu historia y logres impacto con ella.

¡Hasta pronto!

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