El mercado laboral está en plena revolución. Los jóvenes están redefiniendo sus necesidades y sus deseos (no es solo el mercado, ellos también han tomado las riendas); lo que valía hace unos años, ya no tiene vigencia.

¿En qué sentido ha cambiado?

Ha cambiado tanto la concepción del trabajo en sí mismo, como las metas de los nuevos profesionales. Veamos de qué manera.

En el pasado Zincshower, tuve la oportunidad de escuchar una excelente charla de Sergio Fernández (Pensamiento Positivo) sobre Marca Personal.

He de confesar (con un poco de vergüenza) que fui a la conferencia con una actitud un poco “sobrada” porque me paso el día leyendo sobre Marca Personal y no pensé que fuera a escuchar nada nuevo, pero, como siempre, la vida nos sorprende con regalos inesperados y la “forma” en la que Sergio presentó los conceptos me llamó muchísimo la atención  y me hizo reflexionar sobre mi trabajo, mis proyectos y el nuevo paradigma del mercado laboral.

Para situarnos en el escenario actual, Sergio utilizó una cadencia comparativa que escribo a continuación y que le dio mucha claridad y una fuerza especial a su presentación:

  • No hay crisis, hay globalización
  • Se acabó el capitalismo, comienza el talentismo
  • Ya no se trata de tener un puesto de trabajo sino de participar en proyectos.
  • Del concepto de empresa pasamos al de red de profesionales.
  • De un mundo insostenible a una apuesta por la sostenibilidad.
  • De tener jefes a ser agentes libres asociados.
  • Desaparece el sueldo y aparece la facturación.
  • Desaparece el “de 9 a 7” y aparece la deslocalización horaria y geográfica.

Esta información que escuché aquel día, se sumó a la que había leído en un artículo sobre la felicidad en el trabajo del blog Historias de cracks que incluía el siguiente vídeo que nos ayuda a entender este cambio de paradigma:


Tal vez el paso por el mileurismo de principios del milenio y la crisis actual han ayudado a la redefinición de los nuevos profesionales y al nacimiento de una nueva casta, cuyo nombre hace referencia al nuevo milenio:

Los milenistas: personas jóvenes que tienen una nueva actitud ante el trabajo; además de un empleo buscan un propósito vital.

No son competitivos porque ya no buscan ganar mucho dinero, ni desean el poder o la seguridad. Ellos quieren:

  • Flexibilidad
  • Autonomía
  • Colaboración
  • Creatividad

No son vagos (como a veces he oído decir a profesionales de antaño sobre estos jóvenes), simplemente desean sentir pasión por lo que hacen y disfrutar cada momento de la vida, estén o no trabajando, porque para ellos trabajo y placer forman parte de la misma ecuación.

Os aconsejo ver el siguiente vídeo sin falta, es muy cortito y muy significativo:

Las nuevas tecnologías están en el origen de este cambio de paradigma ya que su naturaleza ubicua, flexible y colaborativa las convierte en el mejor aliado de estas nuevas generaciones, y de personas, como es mi caso, que aunque pertenecemos a generaciones anteriores, nos hemos reconvertido.

Como dijo Sergio Fernández “no hay desarrollo personal sin desarrollo profesional” y las nuevas tecnologías abren un mundo de nuevas oportunidades al alcance de todos.

Pero para aprovecharlas es necesario ser capaz de solucionar algún problema específico de un sector determinado de la población.

La base, entonces, es centrarse en ser capaz de ayudar a otros seres humanos. Cuanto más concreta y más valiosa sea nuestra ayuda, más fácil nos resultará encontrar clientes en este nuevo entorno laboral.

¿Te has planteado qué problema puedes solucionar a otros?

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