¡El 85% de nuestro éxito depende de nuestras habilidades de comunicación! Y tú ¿qué tal comunicas por escrito?

Cada vez leemos más, aunque algunos digan lo contrario. Además de libros y ebooks, leemos prensa, blogs, emails, sms’s, whassup’s, mensajes en Facebook, tuits, etc. No hay duda, ¡nos pasamos el día leyendo!

¿Y eso qué quiere decir? Que también escribimos cada vez más. Sí, en todos esos soportes, por lo que la comunicación escrita toma una relevancia enorme para destacar en nuestra profesión.

Vamos a repasar algunos consejos que te pueden ayudar a hacerlo de forma eficaz:

1.       Escribe sobre un tema. ¡Solo uno!

No dos, ni tres, y mucho menos 4 todos revueltos. Si nos ceñimos a lo que queremos contar sin irnos por las ramas, se entenderá mucho mejor y los lectores no nos “dejarán” por el camino.

Además, el tema debe ser de interés. Pero de interés ¿para quién? Para tu público objetivo, para tus lectores, esos que quieres que te dediquen tiempo. Piensa ¿para quién y por qué escribes? La respuesta a esas preguntas te debería indicar claramente cuál es tu público objetivo.

2.       La estructura de un texto es su esqueleto, sin ella no se sostiene.

En función de lo que quieras contar, la estructura puede ser:

  • Planteamiento – nudo – desenlace
  • Tesis – argumentos – conclusión
  • Qué pasó – dónde – cuándo – por qué – sus consecuencias

Lo que no es conveniente es enredar los párrafos, ir y volver de un argumento a otro, o picotear de aquí y de allá.

3.       Comienza con un puñetazo en el estómago

Lo decía Hemingway y significa empezar con una frase potente que atrape de inmediato la atención del lector y le den ganas de seguir leyendo.

Luego, lo ideal es que cada párrafo te lleve al siguiente y te den ganas de continuar leyendo. Los buenos escritores agarran por los pelos al lector y no lo sueltan hasta la última frase.

4.       Por el camino…

Esos párrafos que se enlazan uno a otro (o deberían), como en un baile cortesano del siglo XVIII serán más legibles si:

  • Dejas espacios: en la pantalla los textos aireados se leen mejor. Si piensas en hacerle la vida fácil al lector, es más probable que te acompañe hasta al final y luego lo comparta.
  • Titula los párrafos con negrita o utiliza viñetas.
  • Escribe con frases cortas y usa un lenguaje directo. Las subordinadas y las palabras rebuscadas dificultan la lectura.

5.       Los ejemplos le dan “color” a un texto

Como explicaba en el artículo Cuenta una historia y convence, los ejemplos, historias o anécdotas tienen un gran poder de persuasión y hacen más ameno un texto.

Si no tienes ningún ejemplo, puedes usar una cita, una imagen, un testimonio… algo que ayude a tu texto a estar más vivo, que lo relacione con sucesos y/o personas, porque es lo que ayudará a tu lector a identificarse con lo que dices.

6.       Termina con contundencia

Hay veces que uno lee un buen texto en el que las últimas frases son flojillas y pensamos: “¡Pues vaya!”

En cambio, si el final es potente y rotundo, es como poner un broche bonito a un atuendo elegante o una guinda a un pastel. Si, además, ese final deja al lector rumiando sobre lo que ha leído y con ganas de replantearse su forma de hacer las cosas, mejor, porque todos leemos para transformarnos y/o aprender, pero deseamos entretenernos en el proceso.

Como dijo Sigmund Freud en su Introducción al psicoanálisis:

 “Las palabras, primitivamente, formaban parte de la magia y conservan todavía en la actualidad algo de su antiguo poder. Por medio de palabras puede un hombre hacer feliz a un semejante o llevarle a la desesperación  (…) Las palabras provocan afectos emotivos y constituyen el medio general de la influencia recíproca de los hombres.”

_____________________

Si crees que puedes mejorar en la utilización de la escritura, te invito a que te informes sobre el curso que he creado con Carmen Posadas y Gervasio Posadas: Yo quiero comunicar

Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers:

Share This