¿Por qué cuando uno llega a jefe se le pone un EGO FEROZ si todos, o casi todos, hemos sido antes empleaditos?

¿Es tan difícil acordarse de la época en que uno se sentía inseguro y le faltaban conocimientos y experiencia aunque tuviera muchas ganas y mucho ánimo?

Tengas o no tengas un jefe feroz, puedes construir tu trayectoria profesional con materiales sólidos.

Érase una vez

un jefe feroz que se acercó al empleadito más joven

y le dio instrucciones para que hiciera un trabajo. El empleado no entendió nada, lo hizo como pudo y cuando se lo entregó al jefe, éste lo revisó y se puso a BUFAR y a BUFAR hasta que la casa de la autoestima de ese empleado joven se vino abajo.

El jefe decidió entonces, asignarle ese trabajo a un empleadito con más experiencia.

Éste lo preparó y se lo entregó al cabo de unas horas. Como el jefe lo que quería en realidad era que el trabajo se hiciera como él lo haría, RESOPLÓ y RESOPLÓ hasta que el liderazgo del empleado voló por los aires. El empleado se fue con las orejas gachas y cuando llegó a su casa le pegó un bufido a su pareja, a su hijo o al gato.

El jefe, a punto de darle un ataque, le encargó el trabajo al tercer empleadito.   

Pero éste, como había ido a un curso de Comunicación con el equipo, antes de aceptarlo, mantuvo la siguiente conversación con él:

– Lo que quieres que haga es tal y tal ¿verdad?

– Bueno, sí, pero que incluya también X.

– Ah, ¿y el cuadro tendría que incluir estas filas y estas columnas?

– Estas sí, pero esta de aquí mejor que no figure.

– ¿Para cuándo lo necesitas?

– Para ayer.

– De acuerdo, entonces ¿te vale para pasado mañana o dejo el proyecto A para hacer esto?

– De acuerdo, pasado mañana.

Al día siguiente, le presentó a su jefe un esquema del trabajo y le dijo:

– ¿Va bien así o sugieres algún cambio?

Cuando llegó “pasado mañana”, le entregó el trabajo terminado y el jefe se quedó tan contento.

Como ves, aunque muchos jefes puedan parecer feroces, los empleados tiene herramientas para construir una trayectoria profesional sólida:

  • Reformula con tus palabras las instrucciones que te den para asegurarte de haber comprendido bien.
  • Haz preguntas muy concretas sobre los puntos que no hayas entendido.
  • Infórmate sobre el marco general en el que esté incluido ese trabajo, ya que eso te dará una información muy valiosa.
  • Exige que se pongan fechas concretas de entrega de las tareas que te adjudiquen, si no, todo será para ayer.
  • Si es un trabajo largo, muéstrale a tu jefe un esquema previo antes de desarrollarlo.
  • Cuida la presentación: es casi tan importante como el contenido. La información “entra por los ojos”.
  • Si preguntas a tu jefe y no te atiende o no te da las respuestas, mándale este artículo para que no se convierta en un jefe feroz.
  • ¡Ojo! si el jefe eres tú ¡aplícate el cuento!

 ¡Y comieron perdices!

Artículos relacionados:
Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers:

Share This