La terrible necesidad de ser perfectos nos impide desarrollar nuestro potencial

¿Qué nos lleva a sentir angustia porque podríamos haber hecho “eso” mejor? ¿Reconoces esa sensación? A cada uno le sucede con un “eso” diferente.

Alguien alaba lo que has hecho y respondes o piensas:

“Está muy bien, pero…”

La mayoría de las veces nos centramos en el “pero” y ese enfoque es precisamente lo que nos impide crecer.

El ser humano tiene incorporado el profundo anhelo de la vida de ir “más allá”, esto incluye el instinto de supervivencia, el de procreación, el de creación…, es un deseo de superarse, como la vida de brotar, y es maravilloso; aunque muchas veces nos lo planteamos como un camino que nos lleva “más allá” y eso hace que pongamos el foco en lo que “nos falta” y lo perseguimos sin saber que, realmente, no es así como lo vamos a lograr.

Imagínate un árbol grande, un castaño rosa por ejemplo, que se mira a sí mismo en noviembre y piensa: “me faltan las flores”. Empieza a angustiarse y a anhelarlas. Se estresa. Tiene miedo de no ser un castaño de verdad, se siente un fake un tramposo que engaña a los demás. Cree que no da la talla y que todos se dan cuenta de ello. Mira a su alrededor y ve al Roble, que tampoco tiene flores. “Ves, no solo no tiene flores, sino que además tiene hojas secas y arrugadas en la punta de los dedos, y mira ese Haya, está más pelada que ninguno”, luego suspira mirando al acebo, él tiene esas preciosas bolas rojas que lo adornan, le dan color y le hacen destacar. Yo también las quiero, pero no lo logro por más que lo intento. A ver si me salen bolitas. No puedo… Uf, qué mal me siento, me voy a tomar un Trankimazin.

El castaño no puede tener bolitas rojas que lo adornen en invierno. En cambio, si absorbe el sol y tiene alimento y espacio, le salen una preciosas flores rosas en primavera, que nos llenan los ojos y el corazón de belleza.

En comunicación es algo que veo constantemente: personas “esforzándose” por comunicar mejor cuando, en realidad, para conectar de verdad (es lo que significa comunicación, poner en común) solo es necesario dejar al otro espacio para que sea, escucharle y dejarnos ser.

Como dice Pablo d’Ors en su libro Biografía del silencio: “Para escribir, como para vivir o para amar, no hay que apretar, sino soltar, no retener, sino desprenderse”.

Lo mismo sucede con la comunicación:

“No merece la pena esforzarse; más que ayudar a encontrar lo que se busca, el esfuerzo tiende a dificultarlo. No conviene resistirse, sino entregarse.”

Me gustaría que hiciéramos un pequeño ejercicio. Piensa en tu ser. Ahora quítale todas las preocupaciones, los pensamientos, los razonamientos, los anhelos… ¿qué queda? Si uno logra hablar desde ahí, desde eso “que queda” cuando quitamos lo demás, desde la desnudez que deja espacio para el uno y para el otro, se genera la excelencia, en comunicación o en cualquier otro área, desde estar “plantados” en nuestro centro y disfrutar del invierno y del cosquilleo que se siente cuando despunta una flor. ¿O crees que el genio pinta, produce, escribe o investiga enredando con la mente en otros lugares? Más bien está “plantado”  en la creación en cuerpo y mente.

El desarrollo de la comunicación es un proceso orgánico, no industrial, y estirar de la flor para que salga no da buenos resultados. No se trata de inmovilizarse y no hacer nada, sino de actuar desde la libertad creativa o inteligencia creativa.

Hay una forma de detectar cuando nos estamos enfocando en lo que “falta” en vez de dejarnos ser, dándonos cuenta cuando decimos un “pero”:

“Está muy bien, pero…”

suena diferente si digo o pienso:

“Está muy bien, y…”

En general en la vida, cuando detectes un “pero” trata de convertirlo en un “y”

Por ejemplo:

Has conectado muy bien con el público, pero no has mirado a los del fondo.

Se puede cambiar por:

Has conectado muy bien con el público y la próxima vez intentarás mirar más a los del fondo.

Para ayudarte a practicarlo, te traigo dos recomendaciones:

Un precioso libro que ahonda en la forma en la que podemos crear libremente, que se llama: Freeplay de Nachmanovitch.

Y un vídeo de Enrique Martínez sobre la filosofía de la no dualidad. (Dura una hora).

Creo que ambos ayudan a “soltar” en vez de apretar, a dejarnos ser y, por tanto, a desarrollar todo nuestro potencial.

Un Comentario

  1. María
    16 Agosto 2017

    Muchísimas gracias Natalia por esta intensa reflexión.
    Toda la razón en el tema.
    Feliz mes de agosto si estás de vacaciones.
    María

    Responder

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