En la televisión del Reino Unido se emitió una encuesta sobre aquello que lamentaban las personas ancianas y siete de cada diez jubilados británicos (hombres y mujeres por igual) se quejaban de no haber “follado más”. (Siento la palabreja pero es lo que dijeron y en inglés no suena tan mal). Las personas se están muriendo con la sensación de haber tenido poco sexo.

Como dice el poema de Fonollosa cantado por Pla:

“Añoro todo aquello que no tuve,
lo que tuve retuve, y eso no me lo quita nadie,
añoro solamente lo que no vi ni en pintura,
lo que no quise que ocurriera,
lo que olvidé por desidia,
lo que no escuché por ciego,
echo de menos, me hace falta,
lo que no viví ni en sueños”

 

Quiero compartir con vosotros algunos de los momentos que se pueden saborear y que no dependen de circunstancias exteriores. Como leí en algún lugar ”lo importante no son los días de tu vida, sino la vida de tus días”

Dedícale tiempo al amor

¿Hay hueco para el amor y para el sexo en tu agenda? Si no es así, llama a tu pareja en este momento y pídele una cita o apúntate a un curso para reactivarlo. La vida actual tienen una configuración gaseosa, las tareas, si las dejas, ocupan todo el espacio disponible. Siempre hay algo pendiente por hacer o por leer. Déjate mañanas, tardes o noches enteras para el amor y defiende ese espacio a capa y espada. No te dejes robar esos paréntesis de piel que te acercan al otro y a ti mismo.

Hazle un comentario amable a algún desconocido

Y sonríele de verdad, mirándole a los ojos. Es como si se iluminara el día, y no tanto para el otro sino para uno mismo, ya que conectamos con nuestra capacidad de hacer que el mundo brille con un poquito de alegría.

Ríete a carcajadas con tus hijos (o con quien sea)

Puede ser de cualquier tontería, un gesto, un chiste, una torpeza, todo sirve, pero no dejes que las prisas ahoguen la risa, llega tarde si hace falta, pero reír hasta llorar es de las experiencias más gratificantes que hay, parecida a eso que los jubilados británicos echan tanto de menos.

Date permiso para no ser perfecto

Porque además de imposible es aburridísimo. No hay errores, solo hay resultados diferentes a lo esperado. Así que después del “¡Mierda!” de rigor cuando algo no sale como querías, mira la nueva situación con ojos despiertos porque escondido por ahí está el aprendizaje que necesitas para seguir adelante.

Siente la creatividad detrás de la oreja derecha

Al parecer en esa zona del cerebro es en la que se producen las ideas. Cuando sientes pasión por tu trabajo, esa zona está en constante actividad ya que uno se encuentra en “modo creativo” y las reuniones de trabajo, que pueden hacerse en un bar, en un coche o en cualquier sitio en el que uno esté con sus compañeros también apasionados, se convierten en un hervidero de ideas y en un laberinto de pasión en el que resulta tan importante la creatividad como tirar poco a poco del hilo para convertir esa idea en algo real.

También puedes estar de bajón

Hay días en que amaneces torcido y al cruzarte con las personas que “sienten” tu estado de ánimo las contagias (si no salen huyendo). Si en vez de combatir ese estado y enfadarte por la porquería de día que te ha tocado vivir, simplemente lo observas y te dices: “Ya se pasará” y tratas de tener el menor contacto posible con el exterior y te pones a leer correos para no dedicar tu atención a nada muy importante… entre ellos, descubres una pequeñísima buena noticia y luego otro marrón (echas chispas) y te das cuentas de que tu compañía telefónica te ha cobrado de más… pero poco a poco va pasando el día y en un momento dado te encuentras haciendo una broma. ¡Objetivo cumplido! Borrasca superada.

Disfruta del frío en la cara

Y en las piernas y en las orejas. El frío, el calor, el viento. Deja que la lluvia te moje el pelo, que resbale por tus mejillas, respira hondo y sé consciente de la vida, sé mariposa y rama y agua y tigre; sé el viento que recorre el perfil de los edificios y se entretiene con la boina del anciano o se mete por el jersey del niño que apenas lo nota para luego acariciar una mano sobre la barandilla del metro.

Mira el paisaje como si fuera nuevo

A veces nos vamos muy lejos para ver cosas extraordinarias, pero otros vienen aquí a mirar las nuestras, porque en cada rincón hay algo especial, solo tienes que mirar con ojos de fotógrafo para descubrirlo y saborearlo.

Termina ese trabajo que tenías pendiente… y brinda por ello

¡No te olvides de celebrar! De quejarnos no nos olvidamos y si lo intentamos, los medios de comunicación se ocupan de recordarnos a todas horas los sucesos terribles que hay en el mundo. Es así, los hay, muchos, pero también están los buenos, y es probable que haya tantos como malos, si no el mundo estallaría en pedazos. Celebra la salud, celebra el disfrute, celebra el amor. Y si la cosa no va bien, recuerda que (como decíamos antes) también puedes estar de bajón. Lo bueno (y lo malo) es que tanto la alegría como la tristeza siempre pasan. Siempre. Y cada momento empieza todo de nuevo.

Este momento, mientras tus ojos recorren la pantalla, es nuevo, y el próximo momento, cuando termines de leer, también lo será. Cada segundo empieza un nuevo año y termina otro.

Por eso, en estos días, si surgen malos entendidos, peleas, pensamientos tristes o te sientes solo, sonríe, celebra la vida, porque como dijo el poeta “todo pasa y todo queda, pero lo nuestro pasar, pasar haciendo camino, caminos sobre la mar”.

Pero ojo, además de caminar no olvides practicar sexo, no vayas a ser uno de esos jubilados que antes de morirse lamenta no haberlo hecho más. Todavía estás a tiempo.

 

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