Si no sabes lo que quieres… aprovecha para fijarte en los detalles

Rayo de sol en medio del bosqueEl otro día, estaba sentada en una calita con mi madre, solas ella y yo, mirando cómo los niños nadaban.

Uno de ellos no sabía hacia donde ir y mi madre comentó:

“En la vida uno tiene que saber lo que quiere”

Me quedé un rato pensativa. Es cierto que cada vez se habla más de marcar el rumbo, de tener claro el objetivo, yo misma, en mis clases de comunicación es algo que trabajo con ejercicios prácticos, pero la respuesta que me salió fue:

“Uno solo puede saber lo que quiere… cuando lo sabe”

Es inútil forzarse uno mismo; en muchísimos casos no sabemos lo que queremos y en más ocasiones todavía, nuestra mente cree querer algo pero nuestros actos muestran lo contrario. ¿Y? ¿Qué problema hay?

El no saber claramente a dónde se va, permite fluir; hacer lo que de verdad sentimos que queremos y podemos hacer en cada momento, permite escuchar a los demás, a la naturaleza y a nosotros mismos puesto que podemos ir menos aprisa.

Incluso cuando sabemos a dónde vamos, la vida nos lleva por otros lugares con movimientos nuevos, abismos que parecen infranqueables y que nos hacen desviarnos, apariciones inesperadas que modifican nuestro camino.

Cuando uno sabe hacia donde va, pone el rumbo y aprieta el acelerador, lo que no está nada mal para llegar pronto, pero cuanto más rápido viajamos, menos capacidad tenemos de apreciar los detalles del camino, que pueden ser tan importantes y tan bellos como ese lugar de destino al que tanto deseamos llegar.

Date permiso para andar sin rumbo y para apreciar la vida que tienes ahí en cada instante, ya habrá tiempo para volver a apretar el acelerador… o no.

24 Comentarios

  1. 6 Agosto 2013

    estupendo!

    Responder
  2. 6 Agosto 2013

    el peligro de apretar el acelerador cuando no tenemos rumbo fijo, es que puede que nos alejemos de nuestros objetivos sin darnos cuenta.

    Saludos!

    Responder
  3. 6 Agosto 2013

    Así andamos muchos , fijándome en los detalles, jajajajaja.
    Oye que veo que usas imágenes para ilustrar el blog y mi afición es la fotografía, así que si necesitas alguna la puedes coger con total libertad. Solo es una afición yo me dedico a otras
    cosas.
    Estos son mis blogs.

    Responder
    • 7 Agosto 2013

      Hola Jesús, yo encantada de usar las fotos y poner la fuente, pero dime cuáles son tus blogs, que no has añadido el enlace.

      Un abrazo.

      Responder
  4. Liz
    6 Agosto 2013

    Afortunadamente has hecho este comentario. Yo que pensaba que el no tener “claro” que hacer era un fracaso personal. Pero viéndolo bien, no hay que estancarse, ni tampoco darse golpes de pecho. Cada día trae consigo cosas que aprender y también la orientación sobre que es lo que se desea hacer en los futuros días de la vida.
    Un saludo y ¡buen verano!

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  5. Saul Gonzalez Reyes
    7 Agosto 2013

    Yo apreté el acelerador, y fui e hice muchas cosas antes de los 45, de tal modo que cuando llegue no me dí cuenta que era el momento de apreciar la vida más despacio.

    Finalmente me encontre con que tanta experiencia laboral, tantos conocidos profesionales, y tanto trabajo y solo me dejaron un sabor amargo en la boca.

    Ahora me detengo a ver un amanecer, estacionando el automóvil, el sol atras de los volcanes como ilumina la nieve y como se reflejan los rayos queriendo alcanzar el cielo azul y dorado a la vez, que maravillosa creación de Dios.

    Te invito a que aprecies la vida yendo lento, con paso firme, y te permitas algunas veces equivocarte sin aprender de la equivocación, solo decir, ya mañana será mejor.

    Con cariño, desde la ciudad de México, los volcanes Popocatepetl ( cerro que humea) e Iztaccíhuatl o Iztaxihuatl (mujer blanca).

    Saul González

    Responder
  6. 7 Agosto 2013

    Coincido totalmente en que a veces debemos darnos un respiro con los objetivos, los retos, las metas… y simplemente vivir el momento, lo que sientes, lo que te apetece… pero es obvio que esto sólo podemos hacerlo muy de vez en cuando porque si no la vida sería un caos… Aprovechemos las vacaciones para permitirnos esa licencia 😉
    Feliz verano.

    Responder
  7. 7 Agosto 2013

    Tienes razón Natalia, creo también que desde muchachos, los adultos que nos rodeaban ya presionaban y muchas veces bajo el pretexto de ” no debes perder la oportunidad”. Pero es en estos tiempos que gracias a la tecnología y la globalización de la información se torna más difícil aún no apretar el acelerador, la competencia en todo orden de cosas es voráz. Cuando el hombre deje de pretender competir con las máquinas creo que será un avance notable del hombre en la relación con su entorno. Te felicito por el tema.

    Saludos cordiales

    Responder
    • 11 Agosto 2013

      Es cierto que la competencia es voraz, pero yo creo que se gana calidad cuando se hacen las cosas despacio. Como dice el refrán: “Vísteme despacio…”

      Responder
  8. Daniel
    8 Agosto 2013

    Natalia, dicen que la tortuga sabe más del camino que la liebre!!!l Te felicito por los temas que abordas!!!

    Responder
  9. 10 Agosto 2013

    Muy cierto Natalia, cuando uno apreta el acelerador en el trayecto de la vida se pierde de apreciar y disfrutrar tantas cosas bellas. Sentimientos, Emociones. Sin embargo, hay un pero. Cuando se es joven y se vive en un siglo como el de ahora. Todo es tan rápido. Qué hace un joven al que se le pide que baje la velocidad de su trayecto cuando hay que competir.

    slds
    Blanca

    Responder
  10. marisol
    13 Agosto 2013

    Estoy releyendo Alicia a través del espejo, y al aire del ultimo comentario y uniendolo con la tranquilidad n el camino, acordémonos q quizá la manera d llegar a algo es alejarnos para tomar perspectiva. Creo q esto también lo incluye el mensaje d Nalia, verdad?? Y una pregunta, p q después d tanto ímpetu n la velocidad volvemos d nuevo a la tranquilidad?? Quizá nunca debimos irnos??

    Responder
    • 13 Agosto 2013

      Yo creo que la velocidad actual (y esto va también por la pregunta de Blanca) produce desasosiego e infelicidad en los humanos, ya que nos aleja del “tempo” propio de nuestra especie y es probable que haya una vuelta a la lentitud, al menos por parte de un grupo grande de personas que no quieren vivir como les digan que HAY QUE vivir, sino como sienten que desean vivir.

      En Alicia siempre se descubren cosas…

      Responder
  11. JORGE ESCOBAR R
    13 Agosto 2013

    Las delicias del tránsito por esta vida nos permite vagabundear en ciertas etapas de la vida, disfrutando lo impredecible, y en otras tener el objetivo claro. Cuando se recorre un bosque es más emocionante ir sin sendero………los caminos prefijados son importantes , pero de menor disfrute.GARCIAS POR COMPARTIR TUS IMPORTANTES CONOCIMIENTOS.
    Desde Medellín, Colombia , los mejores deseos.

    Responder
    • 14 Agosto 2013

      Muchas gracias Jorge por tu aportación y tus palabras: detalles que hacen más emocionante este sendero de la escritura.

      Natalia

      Responder
  12. 16 Agosto 2013

    Me encantó! Siempre he creído que la vida no es de conclusiones sino de probabilidades que pueden cambiar a cada instante, y cada instante tiene una magia de la que nos podemos perder si vamos muy rápido, si nos obsesionamos con la meta.

    Responder
  13. Miguel Román
    16 Agosto 2013

    Siento no estar de acuerdo con vosotros.Creo que el análisis parte de una premisa equivocada; ¿Por qué el hecho de saber hacia dónde se quiere ir debe obligarnos a apretar el acelerador? ¿Habeís leìdo el viaje a Ítaca? “Ten siempre a Itaca en tu mente. LLegar allí es tu destino. Mas no apresures nunca el viaje. Mejor que dure muchos años… ”
    Yo Natalia estoy más de acuerdo con tu madre, creo que hay que saber lo que se quiere y buscarlo desde la calma y el disfrute por el camino.

    Responder
    • 16 Agosto 2013

      Está muy bien saber lo que se quiere, pero también está muy bien no saberlo. Son solo puntos de vista diferentes. En lo que parece que estamos todos de acuerdo es en la necesidad de disfrutar… mientras tanto.

      Gracias por tu aportación, Miguel.

      Responder
  14. 19 Agosto 2013

    Hay otra cuestión a tener en cuenta: Hay veces que la vida decide por nosotros y ahí no hay nada más que hacer que dejarse llevar por la corriente, sin dejarse arrastrar pero con ella de todas formas y siempre llega el momento de tomar el control pero eso se da cuando se tiene que dar, no se da de acuerdo a nuestros deseos. Así va la vida, así funciona el mundo aunque no siempre nos enteremos.

    Responder

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