Un texto de Galeano para empezar el año

Ojalá seamos dignos de tu desesperada esperanza.

Ojalá podamos tener el coraje de estar solos y la valentía de arriesgarnos a estar juntos, porque de nada sirve un diente fuera de la boca, ni un dedo fuera de la mano.

Ojalá podamos ser desobedientes, cada vez que recibimos órdenes que humillan nuestra conciencia o violan nuestro sentido común.

Ojalá podamos merecer que nos llamen locos, como han sido llamadas locas las Madres de Plaza de Mayo, por cometer la locura de negarnos a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.

Ojalá podamos ser tan porfiados para seguir creyendo, contra toda evidencia, que la condición humana vale la pena, porque hemos sido mal hechos, pero no estamos terminados.

Ojalá podamos ser capaces de seguir caminando los caminos del viento, a pesar de las caídas y las traiciones y las derrotas, porque la historia continúa, más allá de nosotros, y cuando ella dice adiós, está diciendo: hasta luego.

Ojalá podamos mantener viva la certeza de que es posible ser compatriota y contemporáneo de todo aquel que viva animado por la voluntad de justicia y la voluntad de belleza, nazca donde nazca y viva cuando viva, porque no tienen fronteras los mapas del alma ni del tiempo.

(Carta de agradecimiento, al recibir el Premio Stig Dagerman, en Suecia, el 12 de septiembre, 2010)

Artículos relacionados:

La necesidad de hacer kilómetros en vez de dar pasos
El caos forma parte de la armonía
¿Y tú? ¿Sabes quién eres?

4 Comentarios

  1. Alicia
    1 enero 2013

    Inmejorables propósitos para 2013. ¡Gracias, Natalia, por esta perla!

    Responder
    • Fernando Alfredo Hernández
      13 febrero 2013

      Gracias Natalia por compartirnos estos textos, estas lecturas. Excelente mensaje de Eduardo Galeano. La persecución incansable de la constancia sobre la inconstancia, o puede también ser al revés. Como sea, Galeano siempre nos da mucho que pensar.

      Responder
  2. Saul González ( México )
    4 enero 2013

    Me encanto el siguiente párrafo:
    Ojalá podamos ser tan porfiados para seguir creyendo, contra toda evidencia, que la condición humana vale la pena, porque hemos sido mal hechos, pero no estamos terminados

    Porque me da la esperanza de que toda va a mejorar cuando nosotros como humanos decidamos a cambiar, en todo, desde el cuidado a nuestro planeta, ayudando al resto y no quejándonos, viviendo el momento pero con actitud positiva con la mirada fija hacia delante.

    Gracias Natalia por compartir esta nota.

    2013 será El Año.

    Responder

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers: