Tumbitas de gato

Fotografía de José Luís Casal @jlcasalA veces creemos que si nos dejáramos llevar, seríamos diferentes, parece como si todos quisiéramos ser lo que no somos, pero en realidad solo somos lo que somos. Nos pasamos la vida camino de montarlo (al lío o a lo que sea) pero nos quedamos a medias con los follones, las palabras y los amores, porque tal vez solo sabemos mediarlos y solo los genios Son, y solo ellos viven atormentados o atormentando, suicidados o suicidando, amados con desesperación o amando con locura, y para los demás, llega junio con su calor entre los muslos y las banderas que distraen, remotos sueños de esa (ir)realidad.

Las caricias tienen dueños al igual que los gatos una puta tumba que ni falta les hace, que si se les fueron las siete vidas, para qué quieren más pues todo eso vivieron. Y ni pensaron que la música les inspiraba, ni las palabras les impidieron follar con distancias inventadas. Saltaron cuando estaban en peligro, se aparearon cuanto pudieron y comieron lo que encontraron. Ya está. Ya están los gatos listos para las vidas que sean, porque así la vida no cansa, así la vida es una y son mil, y cada una dura mil, porque no importa lo que dure.

Y tú, que no largas para no perderte y dejas a los demás con el habla en la boca, con la sensación de la mirada esquiva, esa sonrisa que no sabe de qué ríe porque ni siquiera está ahí, pues se ocultó tras la nada, que desde la barrera el toro parece más pequeño, aunque igual dé miedo…

Mientras uno se esconde, las palabras recorren los muslos y sopla el aire caliente de la posibilidad que nunca llega, y dice y no dice, y se acerca y se aleja con caricias que no acaban de tocar, que se quedan en un querer acariciar.

A cada frenada, a cada callada, tumbitas de gato, tumbitas de palabras no dichas, de cantos no tarareados, de mordiscos retenidos y gritos ahogados, de todo aquello que se pierde en la niebla de lo negado, que lo evidente parece lleno de luz pero está sostenido por la sombra de aquello que no fue.

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7 Comentarios

  1. Eva Collado
    8 julio 2012

    Natalia, ya sabes que soy una fiel seguidora de tu blog y de los post que nos ofreces.
    Hoy me he decidido a dejarte este comentario pues este último me ha gustado tanto que no he podido resistirme…. Ufff es increíble y diferente a todo lo que había leído de ti con anterioridad.
    He encontrado a una Natalia capaz de escribir cualquier tipo de género por lo que te pido que no dejes de hacerlo pues es un regalo para nosotros, así que te animo a que de vez en cuando nos des alguno más de estos ;)))

    Responder
  2. Pilar
    9 julio 2012

    Me has dejado sin palabras, estupefacta.
    Pero tenía que decirte algo, aunque poco, porque no logro decir nada y eso que hablo por los codos, pero aún tengo los pelos de punta de las emociones que me has trasmitido y el resonar de tus palabras en mi cabeza.
    Eres genial.

    P.D. No puedo estar más de acuerdo con Eva Collado y pedirte que de vez en cuando si te “salen” nos premies con uno de estos.

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  3. REYES
    9 julio 2012

    Ahí estas de nuevo, de nuevas o de lo que sea pero tu, o no?
    Seremos capaces de vivir como los gatos por un día, creemos que hemos visto un problema, le damos una vuelta, lo olemos, y si no se come o se folla, nos meamos en el y salimos zumbando…… Te quiero

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  4. María
    11 julio 2012

    Yo me lo voy a tener que leer varias veces para entender el Todo del post, como sabes me cuesta, algo, pero me cuesta y lo que más me apetece es que nos sentaremos en nuestro jardín, en nuestro espacio y lo compartiremos con el placer de la naturaleza y de algunas cosas más y ahí, juntas, tu contándomelo lo entenderé, como siempre acabo comprendiendo el pq o lo que nos toque esta vez … y las que nos quedan
    Tu hermana que te quiere

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  5. 12 julio 2012

    Hola Natalia,tanto tiempo que…, mejor no detallar ¿Verdad?
    Sigo tú blog desde hace tiempo y me gusta la cálida naturalidad con la que acomodas a tus lectores, huéspedes también de esos espacios cómplices aunque secretos.
    En tu post has hablado de gatos,genios y calor entre los muslos.Tres temas que aun me gustan y diría que obsesionan pero te mentiría;la medicación me priva cada vez más de mi primitiva y original naturaleza.
    “Saltaron cuando estaban en peligro….. dura mil, porque no importa lo que dure.” Que maravilla de frase,que envidia también; no preguntare qué te ha inspirado, sino que resaltare su precisa métrica y la consciencia que la generó.
    Hablas también de los genios,espero que sean por los que están por nacer, los vivos deberían esconderse,huir de la fusta de los optimistas que de forma compulsiva se empeñan en mostrarles ,el camino , a través de este extraño y oscuro páramo de mediocridad (permiteme la licencia) Deberían, con precaución, reaparecer cuando los mercaderes y sus perros se retiren a sus cavernas a contar sus sacos de treinta monedas.
    Hoy, en mi humilde opinión,nos instalamos en lo que es(lo que hay) y no en lo que pudo ser, así irreparablemente prescindimos del negativo de nuestra existencia. Único no hay dos iguales, no existen copias y a nadie parece importarle una mierda;prefieren el látigo de la culpa a la osadía de volver a soñar.
    Querida amiga te deseo mucha felicidad.
    Un beso grande.

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    • 17 julio 2012

      La luz sobre los gladiolos le da una calidez a este sitio que le hace parecer un hogar donde encontrar opiniones como esta, opiniones que animan y azuzan, la inteligencia viva de lo que nunca pasa, como esas mil vidas y sus métricas.

      Te mando un ve(r)so fuerte Miguel.

      Responder

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